Luz al Final del Túnel de Álvaro Uribe

31May08

Álvaro Uribe asustado

Luz al Final del Túnel de Álvaro Uribe

Los análisis políticos pueden tener la subjetividad de la emoción o la objetividad del cálculo. Pero, en cualquier caso son siempre los hechos los que no podemos perder de la mira. Es saludable analizar al presidente, y criticarlo si es necesario, porque es mucho mejor que simplemente seguirlo con alabanzas. El presidente lo es porque convenció a una mayoría de ciudadanos que es la mejor opción para servir a Colombia. Nuestro interés es ese servicio por encima de quien lo ejecute. Si a la persona la volvemos más importante que el servicio a Colombia, entonces hemos llegado a la idolatría y al abandono de nuestros intereses colectivos.

La personalidad del presidente Álvaro Uribe afecta la ejecución de su cargo y afecta a la nación. Si su estilo es de cascarrabias y de odio, pues sus seguidores serán cascarrabias y con odio. Si un país necesita unirse para progresar y sanar su violencia intrínseca la persona que se requiere debe tener una personalidad abierta a la reconciliación y a una paz sin violencia. Pretender hacer la paz con violencia es reincidir y escalar la violencia, algo completamente dañino para un país que necesita curarse de su violencia intrínseca, no de agravarla.

Si el presidente Álvaro Uribe cree en la violencia como la solución de la violencia, no solo está des-sirviendo a todos los colombianos, reforzando sus errores históricos, pero además aprovechándose oportunísticamente de la debilidades de sus conciudadanos.

Cualquier persona que abogue por la violencia y la guerra en Colombia es una persona sin visión de cambio ni de futuro. Hacer nuestro pasado un eterno presente no es como se construye un futuro para las nuevas generaciones.

Si el presidente Álvaro Uribe cree que la violencia acaba la violencia en un país violento, no solo está equivocado en 180 grados, sino que cualquier aparente integridad, aparente corrección y trabajo constante están sirviendo al agravamiento de los problemas de Colombia y alejándola cada día más de sus soluciones.

Las apariencias engañan y no debe sorprender que hasta un pregonado 90% de colombianos puedan estar engañados.

Veamos la apariencia de la seguridad. La seguridad es directamente proporcional al presupuesto de su defensa.

Un país con alta inseguridad necesita altos presupuestos de defensa.

Esta es la medida que la mayoría de colombianos no notan. Una carretera sin ejército es una carretera segura. Si una carretera tiene que estar por años militarizada es porque su seguridad ha sido un fracaso y la única manera de tener una apariencia de seguridad es mantenerla militarizada. El éxito de la seguridad democrática se mide por la desmilitarización de las carreteras y la disminución considerable del presupuesto de defensa.

Si el presupuesto de defensa hay que aumentarlo la inseguridad ha crecido.

La seguridad democrática ha demostrado ser la administración de una imagen de seguridad que exige mayores presupuestos, dado que la inseguridad ha crecido bajo el gobierno del Dr. Álvaro Uribe, aunque su apariencia sea lo contrario. La falta de lógica del dr. Álvaro Uribe y la ceguera de los uribistas no les deja caer en cuenta que si los narco-terroristas paramilitares están desplazados y las FARC diezmadas el presupuesto de guerra habría disminuido considerablemente y en la misma proporción en que los presupuestos sociales hubieran aumentado.

La seguridad se mide por la confianza que se gana en el entorno. Si podemos tener solo una cerradura en el portón de nuestras casas, si podemos usar en la calle las joyas de fantasía o reales que tengamos, si podemos perder algo y saber que quien lo encuentre hará un esfuerzo por devolverlo, si podemos disfrutar la luz de la luna caminando solos en la noche, si podemos tener la tranquilidad de saber que no se necesita protección porque estamos seguros, entonces podemos decir que tenemos seguridad. Pero, si el portón de la casa necesita de dos a veinte cerraduras, si alguien usa unos aretes de fantasía y hasta puede quedar sin orejas si se los quitan, si se le olvida algo o lo pierde la única seguridad que le queda es de que nunca lo volverá a ver, si por caminar a la luz de la luna, lo atracan, lo violan o lo matan, y eso sigue pasando en la nueva Colombia de dr. Álvaro Uribe, uno también puede estar seguro de que la seguridad que necesitamos no es solo la de evitar bombas, atentados, detonaciones, etc. sino la de una vida diaria tranquila y segura. Una calidad de vida.

Descubrimos que hay dos seguridades, una la de la vida diaria, la calidad de vida, que nada ha cambiado y hasta se ha empeorado con tanto nuevo paramilitar, traqueto, narco y criminal suelto, y está también la seguridad del gobierno y ciudadanos en su conflicto con los grupos armados.

La frase “seguridad democrática” es en sí contradictoria e insulsa. De existir una democracia no existiría una inseguridad por conflicto armado. Si no hay conflicto armado ¿que hace la guerrilla y el ejército combatiendo día y noche? La democracia es la llave para resolver los conflictos armados. Lo único que se puede decir con esa frase es que si hay alguna democracia en Colombia es muy insegura. Internamente, la seguridad va a depender del ejercicio de una verdadera democracia no del escalamiento de la guerra, que amplía el crecimiento del resentimiento mutuo.

Y aquí llegamos al segundo punto: gobierno no es estado, y ni estado ni gobierno son patria.

La confusión de la pregonada mayoría de colombianos es la falta de experimentar que sus intereses ciudadanos están primero y que el presidente es solo su empleado para resolverle sus problemas. El gobierno es el equipo que administra el estado, este equipo al igual que el presidente va y viene, es reemplazable, y gracias a Dios es reemplazable, y la eficacia de su trabajo depende de cómo la ciudadanía lo supervisa y es oída en los correctivos y sugerencias cuando ellos se hacen necesarios. Desafortunadamente, la pregonada mayoría de los colombianos, no se ha dado cuenta que el presidente tiene ese trabajo gracias a sus votos, y que así como le dieron puestico así mismo, si se hace necesario, se lo pueden negar. La confundida e inexperta pregonada mayoría de colombianos ha creído que los presidentes caen del cielo, que este es un mesías al que hay que proteger, alabar e idolatrar por los siglos de los siglos amén. La mentalidad de esa pregonada mayoría es la de unos súbditos virreinales, si consideramos que Estados Unidos es el verdadero soberano, y no la de unas personas libres capaces de liderar su propio destino. La democracia se definió en el principio como el poder del pueblo, en el que no podían participar los esclavos. En Colombia la democracia parece definirse como el poder del virreinato, donde se excluyen los que no estén de acuerdo con quienes abusan y controlan el virreinato.

El estado se refiere a la constitución y las leyes y es muy diferente de la patria, que se refiere a lo que consideramos nuestro territorio. Si consideramos el territorio limitado por Panamá, los océanos, Venezuela, Brasil, Perú y Ecuador, como nuestro entonces ese territorio es nuestra patria. Si los antioqueños consideran que Antioquia es su patria, entonces la patria colombiana ya no incluye a Antioquia, como tampoco incluye a Panamá.

Los colombianos construyen su estado participando en la redacción de la constitución y sus leyes.

Los gobiernos deben satisfacer las necesidades de sus ciudadanos, administrar su progreso, respetar el estado y defender la patria.

El estado debe ser suficientemente capaz de generar nuevos líderes con mejores ideas que avancen el progreso ciudadano. Si el estado se estanca y se ve incapacitado de generar nuevos líderes, el estado está en crisis y su futuro en cuestión.

De tal manera los gobiernos y los gobernantes son dependientes de los ciudadanos que tienen una patria y un estado. Los gobiernos y los gobernantes se hicieron para administrar y avanzar en los intereses colectivos y por lo tanto deben ser supervisados y examinados muy de cerca, deben ser rotados continuamente para darle oportunidades a todos los sectores de la ciudadanía, como una forma de evitar conflictos internos, y los gobernantes y el gobierno deben saber que son temporales y que su poder es relativo y su cargo reemplazable.

En la pregonada mayoría colombiana se desconocen estos conceptos y no se practican, por lo que los mismos gobiernos se repiten de generación en generación y los ciudadanos les rinden plena pleitesía y los defienden a capa y espada. La eternización de estos virreinatos colombianos se basa en la filosofía de la resignación o el conformismo, aquella de que más vale malo conocido que bueno por conocer. Y así los vicios de gobierno, los dueños del país, la corrupción y las apariencias que engañan siguen dominando la vida diaria de Colombia sin que nunca se permita un cambio. El éxito de la eternización del virreinato consiste en hacerles creer a los ciudadanos, hasta morir, que el cambio es siempre lo peor para ellos, los ciudadanos.

Colombia está llegando finalmente a comenzar a ver la luz al final del túnel del presidente Álvaro Uribe.

Con un tercer gobierno de Álvaro Uribe no queda duda que el virreinato vive una crisis de líderes, que han llegado al último de sus mohicanos.

A diferencia de la oposición representativa que se denomina Polo Democrático Alternativo en el que se encuentra de todo lo que da la viña del Señor en Colombia, pobres, ricos, comunistas, católicos, jóvenes, viejos, mujeres, minorías, centro, izquierda, etc. los partidos del virreinato se arrinconan en el caudillismo y llevan como distintivo ser los seguidores del único líder que les queda el Dr. Álvaro Uribe y no pueden negar que en vez de la democracia, algo que nunca han respetado, es la imagen de Álvaro Uribe lo único que los une, y por eso sin ninguna vergüenza, y como si nadie lo fuera a notar, se llaman a sí mismos uribistas, en nombre del dr. Álvaro Uribe.

El uribismo simplemente es un eco de todo lo que dice el dr. Álvaro Uribe. Los uribistas no se atreven a pensar por sí mismos, porque si el presidente Uribe llegara a pensar distinto sería una falta de lealtad con él, según los uribistas.

Fuera de que los uribistas no pueden negar que no los une ningunos principios ni ideales democráticos, sino simplemente la figura del único líder que le queda al virreinato, el dr. Álvaro Uribe, también viven la fantasía de que su último líder, el dr. Álvaro Uribe, es el gobierno. Es decir, reconocen que hasta el equipo de gobierno no tiene ninguna independencia ni representación de los diferentes sectores de la ciudadanía, sino que por el contrario debe ser a la imagen y semejanza, otra vez, del dr. Alvaro Uribe. Por lo tanto, atreverse a examinar o criticar al dr. Álvaro Uribe es como atentar contra el gobierno, según la confusión uribista.

Pero, la confusión no termina en la falsa ecuación Álvaro Uribe=Gobierno, sino que va más allá. El uribismo se considera también el estado y la patria. Según estos caudillistas la constitución debe ser uribista, las leyes uribistas y el terrirtorio nacional uribista. Si a alguno todavía le quedan dudas de que el uribismo es un fanatismo caudillista basta con que haya oído que el presidente Álvaro Uribe es intocable y que criticarlo es anti-patriotico para que confirme lo expuesto en este editorial.

La soberanía se limita al territorio y se refiere a tierra no a líderes. El dr. Álvaro Uribe quiere que la gente lo identifique con la tierra y lo haga soberano.

La soberanía nacional no se refiere al dr. Álvaro Uribe, como el dr. Álvaro Uribe quiere que los uribistas piensen, sino a las tierras que hacen la nación colombiana. La seguridad de la soberanía nacional se ejerce dentro de los límites de esas tierras. No fuera de esos límites, porque eso atenta contra la soberanía de otras naciones.

La soberanía nacional hace referencia al contexto internacional, mientras que la mal llamada seguridad democrática es una estrategia política doméstica. La extralimitación de la llamada seguridad democrática, que es otra herramienta propagandista del dr. Álvaro Uribe como los consejos comunitarios, afecta negativamente la situación internacional de Colombia e incluso pone en peligro la soberanía nacional.

El manejo abusivo de estrategias políticas como la seguridad democrática y la confusión intencional de conceptos claramente distinguidos, como los de gobernante, gobierno, estado, patria o soberanía, son acciones del dr. Álvaro Uribe socialmente irresponsables que ponen a los colombianos en desventaja en el plano internacional y deja nuestras relaciones económicas en juicio.

La muerte de Tirofijo señala la luz al final del túnel del dr. Álvaro Uribe de la misma forma que la muerte de Reyes dejó a la luz un histórico conflicto internacional para Colombia y la expansión internacional de las FARC.

La tesis del dr. Álvaro Uribe llega a su final y los hechos solos comienzan a desenmascarar los sofismas de sus estratagemas. Si al acabarse Tirofijo las FARC han ganado un argumento sólido para su ala militar, que mantiene la resistencia, entonces se hace más evidente la existencia de las FARC como una fuerza militar, así se les llame terroristas o no. Es decir, en vez de una derrota de las FARC, el dr. Álvaro Uribe comenzará su tercer período otra vez con la misma cantaleta de acabar las FARC, como si no pudiera salir de cero y ya sería la tercera vez que demostraría que lo que él logra es el poder pero no acabar con las FARC. Lo que inevitablemente evidencia una victoria de las FARC y la más grande de su historia, porque es en la que se ha puesto todo contra ellas. El siguiente paso sería la internacionalización militar del conflicto, que desestabiliza a la región y le da mayor justificación a las FARC.

Mientras tanto los problemas sociales en Colombia tendrán que agudizarse, porque los presupuestos y la atención seguirán absorbidos por la guerra. La economía y la política de Estados Unidos, a la cual está subyugada Colombia, se moverá en su propia recuperación y en búsqueda de mercados más convenientes que los colombianos. Sin que el narcotráfico haya tenido ninguna mella durante los gobiernos de Uribe, debido otra vez a su único y exclusivo énfasis en las FARC, con los paramilitares desplazados continuando en la formación de nuevas bandas y con la parapolítica reforzándose a nivel nacional, solo faltaría que el TLC, que tanto le conviene a los Estados Unidos, se impusiera para que el mayor caos político, militar y económico de Colombia sucediera bajo la batuta del soberano dr. Álvaro Uribe.

Con la extradición de potenciales testigos de la parapolítica, el descarrilamiento de juicios contra miembros del paramilitarismo uribista y el mismo dr. Álvaro Uribe, y la desaparición de los computadores de los jefes paramilitares no queda la menor duda de que la lucha de paramilitares y el dr. Álvaro Uribe contra las FARC fue solo una cortina de humo para legalizar y justificar la corrupción, la ilegalidad, la reversión de la ley y el debilitamiento de la justicia.

Poco a poco la luz se irá viendo al final del túnel, aunque lo extiendan por tercera vez.

José María Rodríguez González



8 Responses to “Luz al Final del Túnel de Álvaro Uribe”

  1. Rubiela, seguro que eres de clase media o alta, si hasta crees en dios, un consejo es que tengas cuidado, quizás tu casi santo sea mas amigo del enemigo.

    Buen articulo, cuando la realidad se vive desde una universidad, y una familia donde el tiempo a dios, es mejor dedica al trabajo y al pensamiento, podemos darnos cuenta este señor como ha causado daño desde siento punto re-eleccionista, no es un mito ni exclusivo de grandes mentes ni estudiosos de la forma de gobierno.

  2. 2 florcerezo

    Uribe anuncia a los cuatro vientos la posibilidad de la liberación de Ingrid justamente para obstaculizarla. La manera en que se ha presentado la noticia de que un guerrillero llamó a la directora del DAS para ofrecer la liberación, que primero era de un secuestrado, y ahora se transformó en Ingrid, es un poco rara si se piensa que lo peor que se le puede hacer a un secuestrado es decir públicamente que un guerrillero lo va a entregar al gobierno a cambio de un salvoconducto hacia el extranjero. Si eso es así, entonces Ingrid debe estar más vigilada que nunca por la guerrilla, e incluso en peligro de muerte. ya sabemos que cuando alguien se acerca a loos secuestrados para “salvarlos”, las Farc los matan. A Uribe no le convienen que liberen a Ingrid porque sería una rival importantísima como candidata a la presidencia en el 2010.

  3. 3 Guille

    Mire “florcerezo” (el mismo Jose Maria Rodriguez Gonzalez) ya deje de exigirle a Uribe que se rinda a las farc y que repita lo peor del Caguan. Deje de hacer el ridiculo señor. Madure, piense, medite, reflexione. Abra los ojos. El mundo entero no tiene por que darle la razon a usted!

    [Moderación: Es importante anotar que cualquier editorial, artículo o comentaro hecho por José María Rodríguez González lleva como firma su nombre. Implicar que los comentarios que coincidan con las ideas de él tengan que ser de él es ingenuo. Sus conocimientos provienen de hechos comprobables y fácilmente reconocibles por una persona bien informada. El equipo de moderación deja intactas inexactitudes, exageraciones, la posición y la moral del participante.]

  4. 4 ValientePais

    “La confianza de la gente francesa en bonaparte le ha permitido tirar abajo su constitución, y en vez de esta dejarla dependiente de la suya y su vida. nunca he visto tan tremendo un momento como el presente.” [“The confidence of the french people in Bonaparte has enabled him to kick down their constitution, and instead of that to leave them dependent on his will and his life. I have never seen so awful a moment as the present.”], decía Jefferson sobre Napoleon. remplacemos bonaparte por uribe… y veremos que es la misma ecuación… NO HE VISTO PEOR MOMENTO PARA EL PAÍS QUE EL PRESENTE… depronto lo veré en el futuro!

  5. Estimado Jose María:

    Feliz de compatir la Web con alguien como usted, que no se dejó embelesar por la reeligion y que sabe que en este país, la Mayoría Informada se comió la gran mentira de que las FARC son el único problema de Colombia, cuando nuestra querida nación está como está desde su nacimiento “a pesar de sí misma”, como dice David Bushnell, por causa de gobernantes que desprecian la vida y la dignidad humana, como Álvaro Uribe Vélez.

    Así como la Minoría también ve la luz al final del tunel de Uribe -y que Dios nos oiga-, espero que usted también se una en nuestra cruzada de Desinformados (desintoxicados de información) que no le cree a Álvaro Uribe Vélez y su sectaria reeligion.

  6. 6 florcerezo

    Rubiela: Un presidente debe buscar la pacificación de la país produciendo hechos de paz. Uribe, por el contrario cada vez que hay una oportunidad de liberación de secuestrados de parte de las Farc o una posibilidad de acuerdo humanitario se encarga de obstaculizar su concreción, ya sea concentrando los ataques del ejército en la zona de liberación o vociferando contra el comandante de las Farc responsable de la operación, cuando no asesinándolo como es el caso del ataque en tierra ecuatoriana . En este ataque no sólo intervino en territorio extranjero sino que mandó asesinar a Reyes. y a cuanto individuo estuviera junto a él. La invasión del territorio ecuatoriano es una falta contra tratados internacionales. Se puede capturar a un jefe guerrillero en territorio extranjero únicamente si se realiza mediante una operación conjunta y autorizada por el país donde se encuentre el guerrillero. Pero en ningún caso,ni fuera ni dentro del país nadie tienen derecho a matar a nadie fuera de combate . Todos, hasta el peor asesino tiene derecho a ser juzgado y condenado segun la ley. Ultimamente el gobierno se ha acercado cada vez más a la manera de resolver todo a la manera de los grupos criminales, matando a mansalva. Que Bush haya hecho matar a Hussein con la excusa de que en Irak existe la pena de muerte, o que quiera legitimar la tortura de prisioneros, no quiere decir que que tanto él como quien lo imite no sea un delincuente. Es triste pero ahora desde que asumió Uribe el asesinato se promueve desde el gobierno como una solución aceptable. Créame que de esta manera nunca saldremos de esta eterna carnicería

  7. 7 rubiela urrea ramirez

    Las farc no han querido hacer la paz en 50 años, así que la única manera de no tildar un presidente de de guerrerista es siguiéndoles el juego a ellas?????????????????????, Gloria a Dios que nos dio un presidente que sin ser un santo, ha sacado a colombia del letargo en el que se encontraba y con la ayuda de él, la salvará de la escoria de la guerrilla.


  1. 1 CONTENIDO DE ESTE BLOG: « José María Rodríguez González

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