El Terco Legado de Bush por la Guerra en Irak

___________________________________________________________

Bush’s Pigheaded Legacy on Iraq


Bush and al-Maliki

José María Rodríguez González

(Published by “Scoop” from New Zealand, distributed worldwide by “World News”)

Irak: El Terco Legado de Bush


Miércoles 10 de enero, 2007


Maliki y Bush


La estrategia terca y sin sentido de Bush desató la guerra civil en Irak y como si esto no fuera poco, Bush decide ahora participar en esa guerra. Lo más absurdo de este viejo plan de Bush es que bajo una mascarada de eliminar los focos de violencia, principalmente en Bagdad, lo que realmente está haciendo es avanzar la estrategia de Irán, que consiste en lograr una hegemonía chiíta en Irak. La principal táctica chiíta es acabar con la resistencia Baatista, porque ella representa la más seria amenaza a la estabilidad del gobierno chiíta y podría liderar un golpe de estado sunita.

La mayoría chiíta es religiosa y solo la táctica separa a los líderes clérigos Sadar y Sistani. La relación entre Irán y el gobierno chiíta de Irak es estrecha y con sólidos lazos que E.U. nunca ha tenido con Irak. Luego de conversaciones entre Sadar y Sistani y el gobierno iraní y Maliki, los chiítas aceptan una campaña contra los grupos armados que no sean el ejército y la policía iraquí con el objetivo de lograr los recursos militares de los E.U. para acabar con los Baatistas, quienes fuera de ser sunitas son además seculares.

Bush ha visto su estúpida estrategia hecha pedazos y su legado de presidente regándose en ellos. Con menos de 2 años para salvar su legado, Bush se da cuenta que eliminando los enemigos de Maliki se consolida el gobierno chiíta de Irak y que adornándolo con un programa económico populista eso le da la fórmula para demostrarle al mundo que Bush estuvo siempre acertado y que la democracia es su triunfo en el Medio Oriente. Este es un plan genial, pero con algunos pequeños problemas.

Con una pequeña fuerza de 20.000 soldados estadounidenses, en una situación que requiere por lo menos doblar el actual pié de fuerza de 140.000 soldados, solo se podrá agregar un par de barrios a la zona verde lo que no va a hacer la magia esperada. Una democracia como esa existe en Afganistán, donde Karzai gobierna en Kabul, la capital, pero el resto del país lo manejan los gamonales de la droga, los de la guerra y los talibanes. Da lástima la victoria que Bush está buscando.

Alrededor de Irak, tenemos a Jordania y Arabia Saudita, pasivos gobiernos sunitas, que no estarán felices con el poder hegemónico de los chiítas y la influencia de Irán en la región. Dentro de este escenario, los kurdos, que Bush no menciona, solo tienen que darle los últimos toques a su independencia, pero Turquía no estará muy feliz que los kurdos magneticen la unión de todos los suyos, lo que también invocará la influencia de Irán para atender su propio problema kurdo, ante lo cual los chiítas iraqueses no demorarán en ejercitar su poder para mantener a los kurdos bajo el control iraquí. Lo que todas estas fuerzas en choque produzcan entre sí será un escenario peor que la guerra civil iraquesa que explosivamente las generó. ¿En qué anda pensando Bush?

Bush está usando las mismas intimidaciones mediáticas que usó para lograr la guerra contra Irak, esta vez argumenta que si E.U. sale militarmente de Irak se crearía un vacío de poder que sería llenado victoriosamente por terroristas con catastróficas consecuencias para E.U. y la paz del mundo. Este argumento ha convencido a las mayorías, pero ¿es cierto? La guerra civil iraquesa se desarrolló en las narices de la fuerzas de coalición que controlan a Irak, ¿o no? Si hubiese un cuarto de millón de soldados estadounidenses en Irak lo único que podrían hacer es poner la guerra civil en cámara lenta. La razón es porque los sunis no pueden tener ningún poder real en Irak si no ganan la guerra civil y los chiítas no aceptarán nada inferior a su hegemonía en Irak. Contrario al temor que Bush propaga para salvar su legado, si los E.U. salen militarmente de Irak los chiítas pierden las muletas que sostienen su gobierno, lo que los obliga a buscar un compromiso con los sunitas como su más alta prioridad política si quieren mantener su ventaja democrática, los sunitas no tendrían objeción en compartir tripartidamente con los kurdos el poder de Irak, lo que sienta las bases para un arreglo pacífico y la eliminación de la guerra civil.

Sacar las tropas estadounidenses de Irak perjudica a los terroristas, porque los iraqueses tendrían que confrontar su propio destino por sí mismos y entre terrorismo y un Iraq unido, los iraqueses elegirían la unidad de Irak y el rechazo del terrorismo. Mientras que la presencia militar de los E.U. establece la existencia y el crecimiento de la insurgencia por un lado y garantiza la consolidación del poder chiíta por el otro. Esta es la situación que E.U.debería evitar ¿No sería mejor para E.U. salirse de ambas amenazas y ofrecer completo apoyo económico a un Irak unido?

A pesar del descalabro de invadir Irak, los E.U. tuvieron la mejor oportunidad de evitar una derrota militar en Irak cuando tumbaron el gobierno de Hussein, cuando lo capturaron, cuando lo encarcelaron o cuando se lo entregaron a los chiítas para que lo afrontaran y mataran. Misión cumplida, hasta la vista. Pero, Bush se las perdió.

Fuera de tumbar al gobierno de Hussein no ha existido ninguna misión clara para el ejército estadounidense. Bush lo ha puesto de carne de cañón para convertirlo en miles y miles de discapacitados y afectados mentales más cientos y cientos de soldados que han desperdiciado su sangre solo por la vanagloria de Bush, No contento con esto, Bush envía más de 20.000 soldados al fuego de Irak para meterlos en una guerra civil a la que no pertenecen.

Desde el principio de su gobierno, Bush quiso ponerle una firma histórica a su mandato, esta debilidad fue aprovechada por los neocones, quienes encontraron en Bush el perfecto catalizador de sus ambiciones imperiales. Para satisfacer su ego, Bush no escatimó poner en peligro las vidas y la integridad de los soldados estadounidenses, no solamente una vez, sino que ahora lo repite con su envío de tropas “extras”. Bush ha llegado tres años tarde con sus refuerzos, a la hora que debería estar sacando las tropas de Irak. Alguien necesita darle una cachetada a Bush para ver si se despierta, porque sus sueños no concuerdan con la realidad de las batallas en Irak.

Si Bush quiere continuar indefinidamente esta guerra desconociendo a Al-Caeda y las milicias Medi, por lo menos debería hablar con los liderazgos de la insurgencia y de Sadar si quiere poner alguna firma histórica que valga la pena. Las tropas extras son la inserción de los E.U. en la guerra civil de Iraq. Llámenlo como lo quieran llamar E.U. está dentro.

José María Rodríguez González


One Response to “El Terco Legado de Bush por la Guerra en Irak”


  1. 1 Irak

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: